De la cueva de Don Juan
hasta Castellar de Meca
La Cueva de Don Juan es una maravilla de la
naturaleza, una auténtica joya geológica que, por sí
sola, motiva una visita pausada a Jalance. La cueva
está acondicionada y podemos pasear por ella a
través de caminos, plataformas, escaleras y
barandillas; además existe una instalación lumínica
para crear una atmósfera de una belleza
sobrecogedora. De entre las estalagmitas destaca
una que tiene forma de columna, que asciende hasta
tocar el techo de la cueva. Y de entre las estalactitas
resalta una con forma de mano que cuelga del techo
de la cavidad, con sus dedos casi traslúcidos y que es
conocida como la mano de Don Juan. Otro punto
interesante de la cueva es el lago de los deseos, en el
que la tradición manda lanzar una moneda a la vez
que se pide un deseo. A cuatro kilómetros de la
cueva, en dirección oeste, encontramos otro
incomparable rincón de la naturaleza llamado el
Moragete donde funciona un aula de la Naturaleza
que tiene como misión actuar como dinamizador de
la educación medioambiental. El aula de la
Naturaleza El Moragete es un viejo corral restaurado
que se ubica entre inmensos pinares, está asomado a
los cañones del Júcar y cuenta con una gran zona de
acampada. Nos vamos del Moragete remontando la
sierra del Boquerón por la vertiente que da al Júcar
para llegar, en dirección sur, a la vertiente de esta
sierra en la que se abre una vasta llanura. Tomamos la
dirección a la rambla de la Vega y el paisaje nos
ofrece ahora campos de cereales que nos hacen
preguntarnos si nos habremos desviado de la ruta
para entrar en Castilla. Ante nosotros, se extienden
cultivos de cereal en las partes con un relieve más
constante, y de almendros y olivos, en las zonas más
abruptas. Este paisaje viene dado por las tres
cordilleras emblemáticas del valle de Ayora: la sierra
del Mugrón de Almansa, el Montemayor y la Sierra
de la Palomera, que vierten arroyos de agua que
permiten el cultivo de estos campos. En este punto
podríamos realizar una visita, en un trayecto de ida y
vuelta, a la sierra de la Palomera para conocer la zona
de la Hunde, otra reserva natural de extraordinario
valor ecológico. En la Hunde, que tiene unas 10.000
hectáreas de extensión, se crían cabras montesas,
ciervos, muflones, jabalíes, corzos, águilas reales o
búhos. La vegetación es frondosa, predominando los
pinos, las encinas y los enebros.
Destaca especialmente la fuente de la Cadena, cuyas
abundantes aguas van a parar a una poza en la que
está permitido el baño. Todo ello está situado junto
a un pinar con instalaciones recreativas y zonas de
acampada; también hay mesas para comer y
merendar bajo la sombra que proporcionan los
pinares. Volvemos a la zona de la llanura de la rambla
de la Vega y no podemos dejar de visitar la Finca El
Ruta 7
De Requena a Ayora