Casas del Río se encuentra la única noria en
funcionamiento de la Comunitat Valenciana,
regando, actualmente, la partida o paraje
denominado Rinconada de Muñoz, con una
superficie de regadío de 19 hectáreas. La noria tuvo
su última restauración en el año 2001. Su diámetro es
de 9,60 metros, tiene 20 radios a cada lado, el eje
central es de hierro, con un diámetro de 19
centímetros, y está rodeado por una corona de
madera de 130 centímetros. de diámetro. El ancho
de la noria es de 165 centímetros y el caudal de
extracción es de unos 1.500 litros por minuto,
dependiendo de la velocidad de giro de la noria.
Hasta 1950 funcionaban, con este sencillo esquema
de azud, noria y acequia, hasta cinco ingenios
semejantes a éste de Casas del Río: Casas de Alcance,
Penan del Río, El Pajazo, Tamayo y Casas del Cárcel. Si
se desea realizar la ruta a mediados de agosto cabe
recordar que las fiestas patronales de Casas del Río se
celebran el 15 de agosto. Otro atractivo que ofrece
esta aldea es la visita a la iglesia parroquial de San
Antonio de Padua, construida en 1893, en la que
podemos encontrar en la fachada y en cerámica, la
representación de los inicios de la aldea, así como la
construcción de la noria por los moriscos. Tras el
paso por la noria continuamos nuestro recorrido por
la ribera del Cabriel hasta Cofrentes, aunque, en este
lugar del camino, hace rato que hemos dejado la
grandiosidad del parque natural de las Hoces del
Cabriel, los elevados riscos, las choperas, los pinares,
los almendros y la sensación de transitar por tierra
virgen. Aún así, el río sigue su curso generando
posibilidades de vida para los humanos. Por ello, en
este tramo del recorrido, encontramos la casa de
Penan, el saltó hidroeléctrico de Cofrentes, las Casas
de Alcance, el balneario modernista Hervideros de
Cofrentes (restaurado recientemente y catalogado
como uno de los mejores centros termales de
España) y la villa de Cofrentes. El río Cabriel nos
demuestra, una vez más, antes de despedirnos de él,
que es fuente de vida inacabable.
romana. Una vez en la localidad de Vadocañas el
desfiladero del río se suaviza. Después del puente
regresan los meandros y el cañón ya no mostrará
paredes tan vertiginosas como en la pasada hoz de
Vicente. Este hecho ha permitido, a lo largo de la
historia, asentamientos como viviendas, aldeas e
infraestructuras de aprovechamiento de las aguas del
Cabriel, entre los que destacamos la casa de Ángel, la
casa del Zorro, la casa de Poco Pan, la casa Huerta de
los Desamparados, la casa del Salgar, la casa del
Rincón del Ramo, la casa Huerta de Las Guindas, la
aldea de Los Cárceles (cerca de ella cruza el Cabriel lo
que todavía queda en pie de la infraestructura nunca
finalizada de un ferrocarril que debía unir Baeza con
Utiel y que data de principios del siglo XX), el molino
Abellán del Batán, Los Abatanas, las Casas Quemadas,
la aldea de La Zua, la casa Torrejón, las Casas de
Cuevas Blancas, las Cuatro Casas, las Cinco Casas, los
escombros de la ermita de Santa Bárbara, la aldea de
Tamayo, La Mata, la central hidroeléctrica de la
Terrera, las huertas Nuevas, la aldea del Tete, la
central hidroeléctrica del Retorno (el meandro, en su
parte más estrecha, ha sido aprovechado para hacer
saltar el agua al otro tramo del río de manera
ingeniosa), la casa del Pino, las Casas de Cárcel, los
baños de Fuente Podrida, la Villatoya, las Casas de
Gilanco, las Casas del Hoyo de Villarta, las Casas de
Perichan, la casa del Salado, la casa del Saladar
(tantos topónimos haciendo referencia a la sal se
explican por los yacimientos de mineral de los
materiales de yesos y margas de la zona), Casas de
Tetuán, Casas del Caballero, Casas de la Golfilla,
Casillas del Río Cabriel, Casas de la Noria, barrio de
Casimiro, azud y noria de Casas del Río. En la aldea de
Ruta 7
De Requena a Ayora