Requena, y sin salir del Barrio de la Villa, declarado
Bien de Interés Cultural y Conjunto Histórico-Artístico
Nacional, podemos encontrar otra serie de
monumentos y espacios de gran interés cultural tales
como la Casa del Arte Mayor de la Seda, la Iglesia de
San Nicolás, la Iglesia de Santa María, la Iglesia del
Salvador, La Alcazaba, La Fortaleza, La Judería, el
Palacio del Cid y la Torre del Homenaje. En el barrio
del Arrabal, por su parte, destaca la Estación de
Viticultura, la Fuente de los Patos y la Iglesia de San
Sebastián. Además del patrimonio monumental, la
arquitectura popular de la ciudad forma una trama
laberíntica que asegura el encanto de un paseo por
las calles de Requena. Dejamos Requena por la
carretera CV-450 con destino a Utiel. Por el trayecto,
nos encontraremos con dos aspectos definitorios de
la comarca de la Plana de Utiel-Requena: las aldeas y
los campos de vid. Las aldeas que podremos ver
desde la carretera son las de El Pontón, El Azagador,
Derramador, Roma, Barrio Arroyo, San Antonio, San
Juan y Calderón. Estas ocho aldeas son parte de las
26 que existen en el término municipal de Requena,
y se sitúan en medio de los cultivos de la vid que
tienen un valor estético innegable. Por un lado existe
la sensación de orden y armonía, gracias a las filas de
cepas perfectamente alineadas sobre los suelos
labrados que dejan entrever las tierras de color ocre
o rojizo. Esos colores ocres contrastan, por otro lado,
con el verde de los brotes de la vid en primavera y en
verano y se combinan en otoño con el color dorado.
Llegados a Utiel es imprescindible darse una vuelta
por el casco antiguo, en el que se pueden contemplar
las antiguas viviendas y casas solariegas en las calles
de Armas, Trinidad, Enmedio, Beato Gálvez, Puerta
Nueva y Amargosas, Real, Santa María y Camino y las
señoriales casas de recreo como la de de Don Ángel
y La Noria. También destacan la iglesia parroquial de
Nuestra Señora de la Asunción, obra del siglo XVI, de
estilo gótico tardío o isabelino, la plaza de toros, el
ayuntamiento del siglo XVIII y fachada neoclásica, y la
imponente Bodega Circular, sede hoy de la
denominación de origen del vino de la comarca.
Utiel posee un marcado sabor medieval con trazados
que denotan su pasado árabe. Antes de salir de Utiel
es, también imprescindible, acercarse por algún local
hostelero a degustar la rica gastronomía y beber su
vino con denominación de origen donde, además,
podremos conocer la hospitalidad que caracteriza a
las gentes de esta zona. A la salida de Utiel
tomaremos el camino de la Carrasquilla, en dirección
a la casa del Renegado, para, a unos seis kilómetros,
dirigirnos a nuestra derecha, hasta alcanzar Villargordo
del Cabriel. A mitad de camino entre Utiel y
Villargordo del Cabriel queda a la derecha, en un
trayecto de ida y vuelta de unos tres kilómetros por la
carretera CV-543, la villa de Caudete de las Fuentes.
Esta población tiene como principal atractivo la iglesia
parroquial de la Natividad de la Virgen, del siglo XVIII, y
el Museo Arqueológico Municipal Luis García Ejarque.
La zona donde se localiza Caudete de las Fuentes ha
estado poblada desde la Edad de Bronce, tal y como
certifican los yacimientos arqueológicos de los
cercanos cerros de Casa Doñana y Los Villares. Tras el
paso obligado por Caudete de las Fuentes llegamos a
Villargordo del Cabriel, población que gira entorno a la
iglesia parroquial de San Roque. Por los alrededores de
esta población, además de buenas fuentes,
encontramos yacimientos arqueológicos de la Edad
de Bronce en la cueva de Mulatillas, una posible
necrópolis íbera en la partida del Moluengo, restos de
la misma época en la cueva del Puntal del Horno
Ciego, cerámicas romanas y de época medieval en la
Cueva Santa y ruinas romanas en una villa rústica
conocida como casa Zapata.
Ruta 7
De Requena a Ayora