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Turia entre paisajes de pequeños cerros que cobijan
las huertas y serranos que conectan Gestalgar con
Bugarra, y donde podremos encontrar excelentes
rincones aptos para el baño.
La llegada a Bugarra, tras el trayecto por la ribera
derecha, nos descubre una villa de belleza sencilla.
El casco antiguo de la villa es reducido y destacan
en él la iglesia de San Juan Bautista y la alquería de
los siglos XVII y XVIII, que perteneció a los duques
de Llíria. Posteriormente se convirtió en una casa
solariega de labranza y en la actualidad se oferta
para el turismo rural.
Por los alrededores podemos visitar, además, algunas
cuevas como las de Vizcaíno y el espacio protegido
de la cueva de la Colomera. Continuaremos nuestra
ruta camino a Pedralba, bordeando el Turia a lo largo
de la carretera CV-337. Una vez en la villa veremos su
núcleo urbano en una suave vertiente donde
destaca la iglesia de la Purísima Inmaculada
Concepción, de estilo barroco tardío, y el Museo de
Arte Contemporáneo Pedralba 2000.
Desde Pedralba nos dirigiremos a Llíria, nuestro
último destino en la ruta, por la carretera CV-376.
En el camino, los olivos, algarrobos y almendros
empiezan a dejar paso al predominio de cítricos.
Conocida por la música y sus bandas, un paseo
por Llíria nos descubrirá su rico patrimonio
histórico y cultural. Entre todos los monumentos
es muy recomendable la visita a la iglesia
arciprestal de la Asunción de Nuestra Señora, del
siglo XVII, con su imponente fachada de tres
cuerpos y doble escalinata. Mención especial
merece, además, la iglesia de la Sangre, un edificio
del siglo XIII que combina románico y gótico,
declarado Monumento Nacional, y el edificio del
ayuntamiento, de estilo renacentista y del siglo XVI.
El Real Monasterio de San Miguel, que corona el
montículo que domina la ciudad, fue fundado por
Jaime II y en él se veneran el Cristo del Perdón y el
Arcángel San Miguel. Cerca, en la vertiente del
Tosal de San Miguel, podremos encontrar restos de
un poblado íbero. Para cerrar nuestra visita a Llíria
podremos acercarnos a la ermita y la fuente de
San Vicente Ferrer, bendecida en 1751. Se trata de
un santuario muy popular con un entorno muy
agradable para descansar y que será un buen final
para la ruta que nos marca el río Turia.
Información práctica
Gastronomía y fiestas
Nos encontramos en una de las comarcas más
interesantes y singulares dentro de la provincia de
Valencia. El principal rasgo que diferencia al Rincón de
Ademuz es su forma de “isla” valenciana en tierras de
Aragón y Castilla La Mancha. Su gastronomía está
condicionada por su clima y destacan los guisos con la
carne de cerdo como base. Para acompañarlos, gachas,
migas, olletas y tortitas, más conocidas como regañaos.
Entre los dulces más típicos encontraremos las
tradicionales cocas de nueces y pasas y la miel como
materia prima de muchos dulces y platos.
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