Rutas y excursiones - page 84

parroquial de Santiago Apóstol, obra de los siglos
XVIII al XIX. Desde Alborache se puede ir también a la
cueva del Turche por un sendero ya establecido, el
SLV-31. Volvemos a la CV-425 para dirigirnos ahora a
Macastre. En Macastre encontramos también un
castillo con gran importancia estratégica a lo largo
de la historia por los mismos motivos que el castillo
de Buñol. Macastre está rodeado de campos de
olivos y algarrobos que, a lo largo de la historia, han
sustentado su economía, produciendo un aceite de
gran calidad y reconocido prestigio. Un pueblo
coqueto del que nos vamos camino de Dos Aguas.
De Macastre a Dos Aguas hay aproximadamente
veinte kilómetros y hay que cambiar de carretera, de
la CV-425 a la CV-426. Pese a la proximidad con
Valencia estamos ante parajes solitarios e inmensos.
Cabe decir que esta carretera es de las preferidas por
los motociclistas para salir a hacer excursiones el fin
de semana. Por ello se aconseja elevar la prudencia al
volante en este tramo. Antes de llegar a Dos Aguas
encontramos un mirador desde el cual observamos
lo que el botánico Cavanilles llamó “el más grande
desierto valenciano”. Cavanilles hacía, de este modo,
referencia a las montañas de formas redondeadas,
aterciopeladas por el bosque bajo, que se posicionan
en el horizonte como si fueran dunas. A la izquierda
de la carretera, al norte de Dos Aguas, queda una
montaña escarpada llamada la Sierra del Ave que
contrasta con el verde de la muela de Cortes. La
sierra del Ave determina la visión desde Dos Aguas
de los alrededores del pueblo. En Dos Aguas el gran
desnivel y la estrechez de las calles originan curiosos
recovecos que dotan al pueblo de cierto embrujo. La
vida de pueblo es evidente, la gente tiende la ropa
en la vía pública y los niños tienen un amplio espacio
para jugar porque en gran parte de las calles que dan
acceso al castillo no pueden acceder los coches. Lo
que más destaca de Dos Aguas es la tranquilidad del
pueblo; se trata de un enclave bastante aislado y no
muy grande que cuenta con poco más de
trescientos habitantes.
La Canal de Navarrés, entre
pinturas rupestres, huellas de
dinosaurio y cascadas
Salimos de Dos Aguas en dirección a Millares por la
carretera CV-580. Por el camino descendente
observamos cómo la vegetación se hace más
abundante a medida que nos acercamos al río Júcar.
A mitad camino de Dos Aguas a Millares nos
topamos con el puente del Júcar. El puente posee un
arco sobre el que descienden a ambos lados cables
que conforman un elemento arquitectónico
sorprendente debido a su emplazamiento, en medio
de la naturaleza más salvaje, entre montañas de
amenazadores riscos. Después de cruzar el río Júcar
una dura subida nos llevará hasta Millares. Un
kilómetro antes de alcanzar la villa parte desde
nuestra derecha una vieja carretera que llevaba a
Cortes de Pallás en un trayecto espectacular por el
interior de la hoz del Júcar. Hoy esta carretera nos
permite llegar tan sólo hasta el caserío de Otonel,
pero su vertiginoso periplo de continuadas curvas
sobre peñascos casi aéreos se ha visto cortado por el
nuevo embalse del Naranjero, restándole éste parte
de la magia a uno de los desfiladeros más
espectaculares y de mayor longitud de las montañas
interiores valencianas. La hoz del Júcar es aquí un
estrecho paso pétreo de verticalidades imposibles;
un lugar que emociona por su silencio y en el que
gozan de libertad miles de cabras salvajes, jinetas,
jabalíes o muflones. Esta zona del Macizo del Caroig
es Reserva de Caza y existen innumerables cotos
Ruta 8
De Buñol a Xàtiva
I...,74,75,76,77,78,79,80,81,82,83 85,86,87,88,89,90,91,92,93,94,...174