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Esta ruta, con la que acabaremos nuestros recorridos
por la provincia de Castellón, nos llevará por la vía
verde de Ojos Negros, también conocida como vía
minera. A principios de siglo XX se construyó una vía
de ferrocarril para unir las minas de Ojos Negros en
Teruel, en las que se extraía hierro, con el Puerto de
Sagunto. En un principio la carga de los trenes se
exportaba desde el puerto pero, a partir de 1923, el
hierro fue utilizado para alimentar los Altos Hornos
saguntinos. La vía se empezó a construir en 1902 y
en 1907 circuló el primer cargamento de metal. El
ferrocarril Ojos Negros-Sagunto se mantuvo en
funcionamiento durante sesenta y cinco años,
salvando el periodo comprendido entre los años
1933 a 1940 debido a la alta conflictividad social y
laboral reinante en aquel momento y al posterior
inicio del conflicto civil. Finalmente, en 1972, el tren
dejó de hacer el recorrido y en 2002 se inauguró
como vía verde el tramo entre Barracas y Torres-
Torres, aprovechando la respetuosa integración con
el medio ambiente de la vía que los ingenieros
realizaron a principios del siglo pasado. Recorrer este
camino supone descubrir los parajes de dos de las
comarcas más bonitas de la Comunitat Valenciana:
el Alto Palancia y el Camp de Morvedre, parte de la
cual se sitúa ya en la provincia de Valencia. El Alto
Palancia recibe su nombre del río Palancia, que
realiza su recorrido en muchos tramos en paralelo a
la vía verde de Ojos Negros. Bajando hasta Sagunto
a nuestra izquierda quedará la Serra d’Espadà y a la
derecha la Serra Calderona, ambas catalogadas
como parques naturales. Por el camino nos
dejaremos cautivar por los encantos de los
tranquilos pueblos que nos encontraremos. Se
puede decir que la vía verde de Ojos Negros es, hoy
por hoy, la de más largo recorrido y la más
venturosa, atrevida y original de todo el conjunto de
vías verdes españolas.
De Barracas a Caudiel, por túneles
y viaductos, recorriendo parajes
de singular belleza
Comenzamos nuestra ruta en Barracas, aunque dada
la proximidad del pueblo de El Toro conviene
realizar una visita a esta peculiar localidad y conocer
el entramado urbano en el que se conserva, en muy
buen estado, la arquitectura tradicional. En pleno
centro, en la Plaza Mayor, nos encontraremos con la
fuente del Járiz, construida a finales del siglo XVIII
con piedra negra de sillería. Aquí podemos observar
el bullicio causado por el mercadillo matutino que
se contrarresta con las pausadas partidas de cartas y
dominó mantenidas por vecinos, amigos y visitantes
entorno a los bares. Ahora sí, en Barracas,
encontramos perfectamente señalizado el inicio de
la vía verde. Barracas, pueblo marcado por la historia
como lugar de paso entre Valencia y Zaragoza, fue
foco de conflictos en el siglo XIII y XIV entre Teruel y
Jérica, puesto que ambas localidades lo querían