Rutas y excursiones - page 35

- 35 34
gaviotas, acantilados verticales inaccesibles, los
colores oscuros de los materiales volcánicos de las
islas, unas aguas transparentes y la sensación de que
te adentras en un mundo muy particular de belleza
inexplicable. Al poco, la embarcación bordea la Punta
bonica de la Illa Grossa. En ese momento se nos
abrirá delante la media luna que conforma la Illa
Grossa: una imagen inesperada, especialmente
cuando aparezca delante de nosotros, cerrando la
rinconada de la Illa Grossa, el conjunto de las islas:
Mancolibre, la Senyoreta y la magnífica isla del
Mascarat, característica por su intenso color negro. El
perfil en forma de arco abierto de la Illa Grossa es
característico de una gran actividad volcánica
submarina. Por su parte, otra de las islas principales,
el Carallot, con sus 32 metros de altura, representa
los restos de la chimenea central de un volcán. Las
emociones irán en aumento cuando
desembarquemos y las gaviotas comiencen a
revolotear amenazadoras sobre nuestras cabezas.
Pero las gaviotas no son las únicas aves marinas que
habitan las Illes Columbretes ya que, también
podemos encontrar especies como el halcón de
Eleonor, la pardela cenicienta o el cormorán
moñudo. Desde el embarcadero andaremos por un
estrecho camino en dirección al faro, siempre
vigilado por guardas y biólogos del parque natural.
Este camino es el único permitido para las visitas a
pie a las Illes Columbretes. Nunca un camino tan
corto y de tan escasa cota a remontar nos producirá
tan agradables emociones. Los 61 metros de altitud
donde se localiza el faro son una atalaya privilegiada
sobre todo el conjunto del archipiélago. Y por los
alrededores de la Illa Grossa, el grupo de islotes de la
Illa Ferrera, de la Illa Foradada localizada más al sur y,
cerrando el conjunto, la ya comentada isla Carallot.
En las Illes Columbretes la historia habla de una
ocupación humana desde tiempos históricos.
Griegos y romanos conocían la Illa Grossa como
Colubraria por la abundancia de serpientes. Ha sido
punto de fondeo de pescadores, piratas y
contrabandistas, aunque tan sólo ha estado habitada
desde la construcción del faro en el año 1856. Los
fareros y sus familias vivieron allí hasta el año 1975,
momento en que se automatizó el funcionamiento
del faro. En el tiempo en que habitaron la isla
acabaron casi con las serpientes y provocaron un
grave impacto ambiental con la introducción de
I...,25,26,27,28,29,30,31,32,33,34 36,37,38,39,40,41,42,43,44,45,...174