trata de una formación dunar propia de las zonas
litorales, que se sitúa en el interior, contando con la
presencia de suelos, flora y fauna característicos de
los ecosistemas dunares litorales: una extravagancia
natural digna de ser conocida. Para finalizar nuestra
ruta haremos un recorrido por la vecina sierra del Cid,
que conforma un macizo con forma de media luna,
en cuyos extremos encontramos las dos cimas de la
sierra. Existen diversos senderos que nos llevan a
conocer la sierra. Nosotros proponemos abordarla
por el PR.V-36. Lo primero que nos llamará la
atención en este trayecto es la abundante
vegetación que existe en esta sierra: un frondoso
bosque de pino blanco acompañado de encinas y el
típico matorral bajo del Mediterráneo. Sin lugar a
dudas nos encontramos ante el gran pulmón verde
de la zona, que presenta en su mayor parte terrenos
fértiles pero con aspecto árido. Aunque modesta, la
presencia animal es activa con el halcón peregrino, el
águila real, el gavilán, el azor, o bien el jabalí, la
serpiente verde, el zorro o los muflones. A medida
que nos acercamos a la cima, el borde del sendero
cae por la ladera hacia el fondo del barranco. Las
personas con mal de altura deberán pegarse a la
pared opuesta al precipicio. Se llega a la cumbre
después de que el camino se haya hecho escarpado
y dificultoso, pero la recompensa de las vistas que
ofrece la cima hace que los obstáculos sean pocos.
Prácticamente todo el conjunto de sierras del
mediodía valenciano quedará a nuestra vista,
aunque llamará especialmente la atención por el este
el imponente Maigmó, de 1.296 metros de altura
que, junto a la línea de costa que recorta un mar
luminoso, dejará al excursionista extasiado ante tanta
belleza visual. En las inmediaciones de la sierra del
Cid también podemos disfrutar de parajes naturales
sorprendentes y emocionantes si nos dirigimos a la
Rambla de la Rabosa, al Racó Xolí o al yacimiento de
la Edad del Bronce (siglo XV a.C. )de Catí-Foradà.
Finalizamos esta ruta a escasos kilómetros de Sax, el
lugar donde empezamos este recorrido que nos ha
permitido conocer una zona especial y sorprendente,
marcada por el cultivo de la vid y la extracción de sal.
Información práctica
Fiestas, gastronomía y artesanía
La gastronomía de estas comarcas de interior de L´Alt
Vinalopó y el Vinalopó Mitjà combina los productos
tradicionales del campo. Entre los platos más
representativos se encuentran el gazpacho, el arroz con
conejo y caracoles, la gachamiga, las
fassegures
, el
giraboix
o el ajotonto, que pueden acompañarse de los
afamados vinos de la zona, entre los que destaca el
aromático Fondillón. La uva de mesa embolsada, con
denominación de origen, constituye un producto
singular del área donde también se producen anises
secos –destacando el Anís Paloma de Monforte del Cid
- o se comercializa el azafrán. Para finalizar,
encontramos la repostería de dulces, el vino mistela y
los excelentes vinos blancos y tintos de la zona. Por lo
que a las fiestas se refiere, en las tierras del Vinalopó el
esplendor de las fiestas de Moros y Cristianos es
referente ineludible del calendario festivo de la zona.
Pero además están las festividades de San Antón, las
incontables romerías a los santuarios y ermitas de la
Ruta 12
De Sax a Elda y Petrer