topográfica de esta sierra prelitoral que se opone a
un espacio marino cercano. Volviendo a nuestra ruta,
a unos cuatro kilómetros se localiza la villa de Tibi, un
camino rodeado de tierras de secano donde se
cultiva aún el olivo y el almendro utilizado para la
elaboración del turrón de la vecina Xixona. Tibi se nos
muestra hoy como un pueblo de casas blancas
enclavado en la ladera de la sierra de la Penya Roja.
Entre el patrimonio cultural e histórico destaca el
castillo musulmán del siglo X, declarado Bien de
Interés Cultural. Actualmente se halla en estado de
ruina aunque aún mantiene varios restos
sobresalientes, entre los que destacan varios lienzos
de muralla con fábrica de mampostería. El castillo se
sitúa en un montículo exento a un kilómetro de la
población. Desde Tibi podemos realizar una bonita
excursión hasta el pantano. Siguiendo el curso del río
Verde llegaremos hasta la cola del Embalse por un
paseo que nos permitirá descubrir diferentes y
curiosas formaciones geológicas y antiguas
construcciones de agricultores. Llegados al pantano
de Tibi nos asombraremos si conocemos que fue
construido hace 400 años y se trata del pantano más
antiguo de Europa. Fue mandado construir por Felipe
II en el siglo XVI para garantizar el abastecimiento de
agua de la huerta de Alicante. Sigue dando servicio en
la actualidad, incluido administrativamente en la
Confederación Hidrográfica del Júcar. En 1667 sufrió
una importante rotura aunque entró de nuevo en
servicio en 1738. Está declarado, dada su relevancia,
Bien de Interés Cultural. Además de las aportaciones
del Río Verde, el pantano también recibe agua de los
manantiales del marjal de Onil. Podemos, en la visita al
pantano, subir por una escalera de caracol que nos
lleva a lo alto de la presa. Por estas mismas escaleras
subió Cavanilles, cuaderno de dibujo en mano,
haciendo anotaciones de nuestras tierras. Sorprende la
habilidad de los arquitectos de la época que permiten,
gracias a la genial distribución de los escalones, que el
vértigo sea prácticamente inexistente. Volvemos ahora
al collado del Maigmó, lugar donde reaparece la vía
verde del tren que nunca circuló.
La vía verde del Maigmó
Desde el collado del Maigmó, junto al área de servicio
de la A-7, localizamos una despejada pista de tierra y
una área de descanso. Iniciamos nuestro itinerario
hasta la estación de RENFE de Agost en un suave
descenso. El recorrido, tras flanquear un terreno de
perfiles suaves en una meseta a media ladera de la
sierra del Maigmó, se enfrenta con el paso por la
sierra del Ventós, eje montañoso de disposición
perpendicular a la sierra del Maigmó. La vía traza su
primer túnel bajo el collado de la Horna, en la
divisoria de la sierra del Ventós. Este primer túnel es el
más largo de los seis por los que pasaremos en este
recorrido con 525 metros. Tras haber pasado por las
entrañas del collado de Horna a la izquierda de la vía
encontramos, entre una gran pinada, un área de
descanso. La traza discurre por un terreno muy
quebrado en las laderas sur del Maigmó. Grandes
terraplenes y profundas trincheras nos acompañan
por una de las zonas más bonitas del recorrido.
Atravesamos tres túneles más y la vegetación se hace
más dispersa. A continuación, nos encontramos con
Ruta 13
De Alcoy a Alicante