de Aitana por el camino que nos conduce hasta la
fuente de Partagat y su área recreativa. Éste es un buen
lugar para comentar que la sierra de Aitana, con sus
1.558 metros de altitud, es la cota más elevada de las
montañas del sur de la Comunitat Valenciana. Muy
cerca, y casi como una prolongación de Aitana, los
1.410 metros del Puig Campana lo convierten en la
mayor altura cercana a la línea de costa de todo el
litoral valenciano. La sierra de Aitana se extiende sobre
una superficie próxima a las dos mil hectáreas. En el
paisaje de la sierra predomina abrumadoramente el
roquedal. Lo más llamativo de las cumbres de Aitana
son los farallones originados por una falla que corre de
poniente a levante y que ha fracturado, de manera
espectacular, el anticlinal que conforma la sierra, como
podemos contemplar con esplendor desde la fuente
de Partagat. Desde la fuente, subiendo un poco más,
llegaremos a las simas de Partagat: enormes
formaciones de rocas, colgadas sobre el vacío y
fracturadas entre sí con grietas de más de ochenta
metros de profundidad que nos sobrecogen en un
espectáculo natural que cuenta también con la
caprichosa formación de la Penya Forata. Desde las
simas del Partagat, en días claros, podemos disfrutar de
amplias panorámicas que nos permiten, en un golpe
de vista, divisar sin problemas casi todo el territorio
valenciano. Hacia el sur se descubre todo el litoral entre
el Penyal d´Ifac y las sierras de Orihuela; tan sólo queda
en la sombra Benidorm, oscurecida por la
impresionante mole caliza del Puig Campana. Por el
este son bien visibles las urbanizaciones del litoral, la
sierra de Bèrnia, el Montgó y, si afinamos la vista, la isla
de Ibiza. Hacia el norte, cierran esta visión panorámica
inmejorable las sierras de la Serrella y Alfaro, entre las
cuales se vislumbra el golfo de Valencia y las sierras del
interior de Castellón. Hacia el oeste destaca, sobre todo,
del paso de los moriscos en los abancalamientos,
cultivos en lugares imposibles que conforman parajes
de belleza única como el que se da cuando se fusiona
el verde de los olivos sobre el gris-blanco de las rocas
calizas. En la zona de la umbría de la sierra de Aitana, en
los diferentes llanos que encontramos a grandes
altitudes se sitúan masías centenarias. Son el centro
neurálgico de una vida agraria conformada por campos
de cultivo labrados en piedra seca. Junto a las masías
tampoco faltan en la sierra de Aitana construcciones
más modestas como los corrales, casas, parideras o
refugios. Otra señal inequívoca del paso morisco por la
zona son los espectaculares castillos, como el de
Confrides, ya comentado, y los de El Castell de
Guadalest o Sella, que tenían la función de refugio,
atalayas y defensa de las alquerías de las proximidades.
Llegamos al pueblo de Confrides, antiguo poblado de
Aljófar, ya en el interior de la Marina Baixa y en la parte
superior del valle de Guadalest. Tiene, por tanto, una
localización dual, siendo la primera población de la
montaña o la última de la Marina. En la plaza del
pueblo nos encontraremos con el símbolo de
Confrides, un magnífico nogal centenario. Camino de
Benifato, a mano izquierda, observamos el pequeño y
coqueto caserío de Abdet. Tenemos ocasión de visitar
en este lugar uno de los primeros
trinquets
de la
Comunitat Valenciana que data del año 1772. Este
trinquet
, además, es el único en el que se puede
practicar, por sus peculiares dimensiones, el histórico
juego de
pilota: Pilota grossa.
El
trinquet
fue reformado
en el año 2006. Una vez llegados a Benifató lo que más
nos llamará la atención de esta localidad es la iglesia
parroquial de Sant Miquel, con su original campanario
fuera de planta. Desde Benifató, accederemos a la Sierra
Ruta 14
De Alcoy a la Vila Joiosa