también del extranjero como precursores de esta
importante industria actual. Dentro del término
municipal de Ibi también sería muy interesante darse
una vuelta por el Barranco de los Molinos, llamado así
porque en él existían (quedando todavía alguno,
aunque no en funcionamiento) molinos harineros y
para la elaboración de papel. Se trata de un barranco
estrecho que se encuentra encajonado entre laderas
casi verticales, factores que, junto con la humedad,
permiten la existencia de olmedos, sauces y chopos
que destacan con sus tonos, entre el pinar de las
laderas. Es un paraje natural de gran valor
medioambiental que posee una zona recreativa y una
interesante escuela de escalada.
Dejamos la localidad de Ibi para dirigirnos por la CV-
806 a Castalla, acompañados de campos de
almendros y abancalamientos de cereales trabajados
aún hoy con esmero.
Entre almendros, de los
aires medievales de Castalla al
embalse de Tibi, por el
collado del Maigmó
Llegamos a Castalla, capital histórica de la
subcomarca de la Foia de Castalla y cuna del escritor
Enric Valor. Su núcleo urbano se extiende a los pies
de un cerro en el que encontramos su afamado y
bien visible castillo de origen árabe y la ermita de la
Sang de Crist, del siglo XIII y estilo gótico primitivo. El
castillo está catalogado como Bien de Interés Cultural
y fue reformado por los cristianos entre los siglos XIV
y XVI. Constituye, aún hoy en día, una fortaleza
defensiva altiva, poderosa y bien armada de piedra.
Visitaremos el casco antiguo de Castalla y podemos
empezar a recorrerlo desde el Carrer de les Tronotes,
que está junto a la iglesia y es una de las calles más
típicas de la localidad con sus casas blancas y piso
empedrado. El casco antiguo conserva sus aires
medievales, con calles estrechas y en pendiente.
lleva, por la subcomarca de la Foia de Castalla, a la
localidad de Ibi. Hoy es la capital del juguete pero,
hasta principios del s.XX esta actividad, la fabricación
de juguetes, no existía en esta población. Fue a raíz
de la construcción de un hábil hojalatero, Rafael Payá,
de una pequeña tartana con trozos de hojalata para
sus hijos cuando comenzó la tradición juguetera del
municipio. Al poco tiempo, apareció la primera fábrica
de juguetes de Ibi: Payá Hermanos. Hoy existe una
plaza en Ibi llamada La Tartana y, el desarrollo de la
industria juguetera ha sido tal, que podemos
encontrarnos con el Museo del Juguete. Este museo
está compuesto por los fondos que la empresa de los
Payá cedió al ayuntamiento tras su conversión en
cooperativa en 1990. Los hermanos Payá viajaron
alrededor del mundo comprando juguetes (dos por
cada modelo, uno se desmontaba y el otro
permanecía intacto) para conocer las tendencias de
esta industria. También, en Ibi, podemos encontrar el
Instituto Tecnológico del Juguete y el único
monumento conocido en el mundo dedicado a la
figura de los tres Reyes Magos de Oriente, inaugurado
en 1975. Paseando por Ibi, nos daremos cuenta de
que, además del juguete, otro de los sectores
económicos que han sido motor de esta población es
el de los helados. Antes hemos comentado la
tradición de la industria heladera en la zona y la
localidad de Ibi no es una excepción. Y decimos que
nos daremos cuenta de este hecho paseando porque,
entre otras cosas, nos encontraremos con el
Monumento dels Gelaters, situado en el parque del
mismo nombre. Se trata de un monumento
homenaje a los heladeros ibenses en el que se
representan los avatares y trasiegos de una familia de
heladeros, modelo de tantas otras que fueron
trashumando por la geografía de nuestro país y
Ruta 13
De Alcoy a Alicante