hay un albergue que dispone de ocho habitaciones
de seis plazas cada una, con baño y aseo, salón de
reuniones, comedor y cocina. También existe un área
recreativa y un restaurante. Desde este punto
podemos realizar una incursión por la sierra Salinas. Su
pico más sobresaliente, con 1.237 metros, se
denomina la Capilla del Fraile, aunque para llegar al
mismo deberemos iniciar nuestro camino desde los
senderos agrícolas que parten desde el sur de la sierra.
Esta formación montañosa tiene una extensión de casi
siete mil hectáreas. La presencia de abundante niebla
crea microclimas húmedos en barrancos encajonados,
con la consiguiente influencia en la vegetación. En
cuanto a la fauna destaca la presencia de conejos,
jabalíes, lirones caretos, zorros, tejones y aves como el
águila real o el águila perdicera. Al ser una de las
sierras más desconocidas de la Comunitat Valenciana,
la naturaleza permanece en un estado salvaje que
sorprenderá al viajero. Desde la sierra, en días de
buena visibilidad, se alcanza a ver hasta el mar
Mediterráneo. Continuamos nuestra ruta dirección sur
en busca del pueblo de Pinoso. El camino nos lleva
por un mosaico de campos de vid, almendros y
algarrobo. Nos encontraremos con dos aldeas, la de
Canyades d’en Cirus y la de Úbeda, ejemplos modelo
de rincones tranquilos y recoletos. En el casco urbano
de Pinoso deberemos detenernos en la Torre del Reloj.
Su historia se remonta a 1887, cuando empezó el
proyecto de construcción. Su gran particularidad es
que se trata de un reloj de cuerda manual. Con una
manivela se hacen subir las pesas que cuelgan de dos
cables de cuerda, como si se tratase de un reloj de
cuco pero con unas dimensiones extraordinarias. Toda
esta zona de Pinoso es un territorio desconocido para
muchos valencianos pero muy valorado por los
ciudadanos europeos que han comprado y habilitado
fincas rústicas del término de esta localidad,
abandonadas hacía unas décadas, buscando la
tranquilidad, luminosidad y amabilidad de las llanuras
vinícolas del lugar. A escasa distancia del pueblo de
Pinoso encontramos el Cabeçó de la Sal. Se trata de
Ruta 12
De Sax a Elda y Petrer
original de esta laguna alcanza las 425 hectáreas, que
llenan el paisaje de cañizo, caña, lirio amarillo, tules o
esparto, junto a una abundante presencia de aves
migratorias. La laguna de Salinas es una maravilla de
paraje húmedo solitario y abierto al viajero amante de
espacios íntimos. El paseo por su interior o por las
riberas es altamente gratificante, aunque la laguna
tiene también una historia oscura. Desde finales de
siglo XIX se presentaron diversos proyectos para
desecar la salina puesto que era foco de infecciones y
agravaba el riesgo de inundación del pueblo. De
hecho, en 1751, el pueblo de Salinas sucumbió ante
un gran aluvión de agua. Los técnicos de la época
achacaron la destrucción del pueblo a la falta de
desecación de la laguna. El pueblo cambió de
ubicación hasta la cota en la que lo encontramos hoy
en día. Un paseo por sus calles nos lleva hasta la
iglesia de San Antonio Abad de estilo barroco y a la
cercana ermita de San Isidro, ya en las laderas de la
sierra de Salinas. A las afueras del pueblo encontramos
el Paraje Casa Calpena, otro rincón aconsejable para
visitar. Casa Calpena es un antiguo palacete destruido
durante la Guerra Civil Española y rehabilitado por el
ayuntamiento en 1999. En el interior de la casa se ha
reproducido la construcción original y actualmente