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en las laderas del cerro donde se sitúa el castillo, se
complementan con las construcciones recientes
realizadas para abarcar el ímpetu turístico que esta zona
ha generado desde principios de siglo XX. Este ímpetu
turístico se justifica, entre otros grandes reclamos, por la
belleza y calidad de las playas de Dénia, como son las
de Les Marines, Les Bovetes, Les Devesses, La
Almadrava y Les Rotes. Otro de los reclamos es el del
Montgó. Camino de Xàbia por la costa accederemos a
esta mole costera desde Les Planes o, más cerca de
Dénia, desde la Ermita del Pare Pere.
El parque natural del Montgó
Encaramos el Montgó dispuestos a adentrarnos en
un parque natural de enorme riqueza cultural y
natural. El Montgó comprende una extensión de
2.117 hectáreas. A pesar de contar con una altura
máxima relativamente modesta, 753 metros, su
cercanía al mar (apenas unos centenares de metros)
causa un abrupto descenso y un importante impacto
visual en el visitante. El entorno natural incluye,
además de la propia montaña, los acantilados y
fondos marinos del cabo de Sant Antoni, declarados
reserva marina. La flora del parque es muy rica, con
más de 600 especies entre las que se encuentran
numerosos endemismos. Con respecto a la fauna el
Montgó cuenta con más de 150 especies de
vertebrados. Entre ellas la más significativa es el
águila perdicera, especie amenazada en toda Europa.
Esta impresionante mole de piedra ha sido, a lo largo
de la historia, hogar del ser humano prácticamente
desde que éste existe. Así lo atestiguan las cuevas
prehistóricas, los restos de los poblados íberos y las
colonias agrícolas. Si comenzamos nuestro itinerario
para conocer el Montgó desde la Ermita del Pare
Pere nos encontraremos, en primer lugar, con la Cova
de l’Aigua. Protegida por una reja encontraremos una
inscripción romana incisa en la roca del 238 d.C. La
cueva recoge en su interior el agua de lluvia filtrada
por la roca. En el siglo XVI se acondicionó para
hacerla servir como depósito. También desde la
Ermita del Pare Pere podemos acceder a los restos de
los poblados íberos, tanto los que se encuentran en
el Pic de l’Àguila como los situados en la punta de
Benimàquia. Camino de la cima se bordean paredes
verticales impensables, vertiginosas. El sendero nos
llevará a la cruz de Dénia y a la culminante cruz de
Xàbia. Desde la cima hay que abrir bien los ojos para
gozar de una de las panorámicas más agradecidas
del litoral valenciano. En dirección norte se dibujan el
Mondúber y la sierra de les Raboses de Cullera. Pero
si la atmósfera lo permite, descubriremos toda la
costa del golfo de Valencia y del litoral de Castellón.
El Penyagolosa se puede intuir poderoso, mientras
que Ibiza parecerá estar a tiro de piedra mirando en
dirección al este. Aunque, el más fabuloso
espectáculo montañero lo ofrecen los perfiles
escalonados de nuestra particular cordillera bética.
Allí delante tendremos los perfiles pétreos de casi
todas las montañas: Ifac, Puig Campana, Aitana,
Bèrnia, Serrella, Carrascal de Parcent, Montcabrer,
Benicadell, la Safor... Llegados a Les Planes, o
comenzando nuestra ruta desde esta elevación que
une al Montgó con el mar, deberemos visitar el
mirador dels Molins, un conjunto de torres de