construían la pared de piedra seca, rellenaban el
hueco de tierra fértil, excavaban el hoyo, plantaban el
árbol y lo regaban. Todo este trabajo para plantar un
solo árbol. El primer pueblo que visitaremos es
Benillup al que llegaremos tras cruzar el río Serpis,
haber caminado por el camino de Patot y haber
tomado la CV-710. Lo encontraremos situado sobre
un amplio collado y en las estribaciones de la
imponente sierra de Almudaina. Se trata de un
pueblo sencillo y bonito con un centenar de
habitantes que habla de la tranquilidad reinante.
Continuamos desde Benillup hasta Almudaina, a los
pies de la sierra que lleva el mismo nombre. Los
bancales de cerezos y almendros nos abren paso
hasta encontrarnos con este municipio en el que
destaca la torre árabe de época almohade, declarada
Bien de Interés Cultural. En Almudaina recorreremos
unas calles que, al igual que todas las poblaciones de
la zona, tienen evidentes reminiscencias árabes. El
siguiente lugar por el que pasaremos será Benalfaquí,
pedanía de Planes. Benalfaquí es un milagro estético
en este inicio de milenio con una trama urbana
perfectamente integrada con el entorno rural.
También es espectacular el sinuoso recorrido de la
carretera que se hunde en el barranco camino de
Planes. Esta localidad es una de las más pintorescas
de la comarca. Su casco antiguo se asienta en la
ladera de un montículo presidido por los restos de lo
que fue un importante castillo musulmán.
Encontramos, nuevamente, calles estrechas y
escalonadas y, en el entorno de la localidad, la ermita
del Santo Cristo de Planes, a la que se accede por un
zigzagueante
vía crucis
. Después de Planes nuestra
ruta, camino de Vall de la Gallinera, toma la carretera
CV- 700, que abandonaremos a la altura del barranco
de la Encantada. Una pista de tierra desciende
bordeando el barranco entre una bien conservada
vegetación de ribera. Al poco de iniciado el descenso
descubriremos, a nuestra derecha, una bellísima poza
de transparentes aguas. No es la primera que nos
encontraremos ya que, en este estrecho pasillo que
traza el agua entre las montañas, descubriremos
cascadas y densa vegetación de ribera que hacen de
este espacio uno de los más bellos lugares de la
Comunitat Valenciana. Llegamos a la poza de la
Encantada que da nombre al barranco y a una vieja
leyenda que se remonta a los siglos de dominación
árabe. La leyenda cuenta que cuando los moriscos
recibieron la orden de expulsión ocultaron en una
cueva sus tesoros, esperando recuperarlos
íntegramente cuando regresaran de nuevo a la tierra
en la que nacieron y vivieron. Esa fortuna, compuesta
de joyas y monedas y todo tipo de objetos valiosos,
fue puesta bajo la protección de una doncella
encantada, asegurando la leyenda que una vez cada
cien años la figura de la bella joven aparece
caminando entre los peñascos del Barranc de
l’Encantada. Afirma la leyenda que quien se
encuentre con dicha doncella descubrirá todos los
tesoros escondidos.
Ruta 11
De Cocentaina a Calpe