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Esta ruta nos llevará por el interior de la zona norte de
Alicante, en un trayecto hasta el mar. Visitaremos la
comarca del Comtat partiendo desde su capital,
Cocentaina, y nos dirigiremos a la zona interior de la
Marina Alta. En este trayecto descubriremos pueblos
cargados de historia, en los que los árabes y después
los moriscos dejaron un legado cultural imborrable
pese al paso de los siglos. Veremos cómo, aunque
sean territorios con una orografía abrupta, a lo largo
de la historia los seres humanos han aprovechado los
diferentes valles para realizar sus asentamientos, las
terrazas fluviales de los ríos para la huerta, y han
moldeado las laderas de las montañas para realizar
bancales donde crecen olivos, almendros y cerezos.
De esta manera recorreremos cuatro valles cargados
de historia y con rincones naturales espectaculares:
Vall de Gallinera, la Vall d’Alcalà, la Vall de Laguar y Vall
d’Ebo, un maravilloso paseo entre las desconocidas
montañas alicantinas que nos llevará, en dirección al
este, hasta la populosa costa. Llegaremos a Dénia y
nos detendremos en el parque natural del Montgó,
para deleitarnos con esta espectacular formación
montañosa próxima al mar, atravesarla y acudir desde
ella hasta la costera localidad de Xàbia. Pasaremos por
algunas de las playas mejor conservadas y con aguas
más transparentes de toda la Comunitat Valenciana y
terminaremos nuestro recorrido en otro parque
natural, el del emblemático Peñón d’Ifach. Esta ruta es
una de las más largas propuestas en esta guía y nos
permitirá conocer parajes increíblemente variados,
hecho que habla por sí mismo de la enorme riqueza
natural del norte de la provincia de Alicante.
Paisajes naturales transformados
en paisajes culturales
La capital de la comarca del Comtat, Cocentaina,
ofrece numerosos lugares que deben ser visitados.
En el centro histórico es imprescindible pasear por
los barrios de Fraga, en el que se asentaba la antigua
Judería, la Vila Vella, antiguo barrio cristiano, y el
Raval, antiguo barrio morisco. En la Vila Vella
deberemos acercarnos al Palacio Condal, edificio civil
de estilo gótico-renacentista declarado Bien de
Interés Cultural. Fue construido por Roger de Lauria,
primer señor feudal de la Villa en la segunda mitad
del siglo XVIII, y reformado y ampliado dándole el
aspecto que vemos hoy en día a mediados del siglo
XV. En las afueras de Cocentaina conviene visitar la
ermita de Santa Bárbara, localizada sobre un
pequeño cerro en un entorno natural muy
agradable. Existe, en las inmediaciones, una área
recreativa y para el esparcimiento. Con la llegada del
frío, a finales del mes de octubre y principios de
noviembre, se celebra en esta localidad la Fira de Tots
els Sants, la más antigua de España (creada en 1346),
y que atrae a más de 650.000 personas cada año.
Saliendo de Cocentaina, al echar la vista atrás,
veremos cómo sobre la montaña que domina la
población se sitúa el castillo de Cocentaina,
declarado Bien de Interés Cultural. Nos adentramos
ahora en la comarca del Comtat, buscando un
paisaje único fruto del legado morisco y su manera
de moldear el escarpado terreno. Encontramos
cultivos de regadío o secano, que ocupan riberas de
río y barrancos y escalan laderas imposibles, un
paisaje natural transformado por nuestros
antepasados en paisaje cultural. En él llama la
atención el hecho de que el trabajo agrícola haya
convertido en obra de arte etnográfica las laderas de
las montañas. Los abancalamientos transmiten una
lección de la capacidad de supervivencia, con
paredes de piedra seca para el cultivo, en algunos
casos, de un solo olivo. Los antiguos moradores
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