A lo largo de esta ruta que transcurre entre Villena y
Oliva pasaremos por un total de tres vías verdes. Las
vías verdes, como vimos en la ruta 5, son antiguas
vías de tren que han quedado en desuso y que son
aprovechadas en la actualidad para el
desplazamiento de personas amantes de la
naturaleza, ya que por ellas se han acondicionado
itinerarios para senderistas y cicloturistas. La primera
de estas vías verdes es la que popularmente se
conoce con el nombre de la Xixarra y que transcurre
por el trazado que realizaba el tren de vía estrecha
entre Yecla y Muro de Alcoy. Durante este trayecto,
pasaremos por algunos de los castillos mejor
conservados del territorio valenciano y realizaremos
alguna incursión por el parque natural de la serra de
Mariola. La segunda vía verde que tomaremos es la
que recupera la vía de tren que, entre 1839 y 1969,
unió las poblaciones de Muro de Alcoy y Gandia.
Conocido como el tren
dels anglesos
porque la
financiación de las obras corrió a cargo de una
compañía británica, el espectacular trazado de esta
vía nos lleva pegados al curso del río Serpis que, en
su recorrido hasta el Mediterráneo, se incrusta, al
nivel del mar, entre dos grandiosas sierras, para
acabar encontrando la llanura de la comarca de La
Safor. Llegados al final de la vía del tren
dels anglesos
,
en el grao de Gandia, tomaremos la tercera y última
vía verde de esta ruta que unía en su día las
poblaciones de Carcaixent y Dénia para, acabar
nuestro recorrido en Oliva, donde visitaremos sus
bonitas playas y el marjal que la conecta con Pego.
Rodeados de castillos,
por la vía verde del Xixarra
Nuestra ruta parte del santuario de Las Virtudes de
Villena. Este lugar es una pedanía de la localidad de
Villena situada a siete kilómetros dirección oeste de
este municipio. Según parece, su origen se
establece cuando, en 1474, parte de la población de
Villena, huyendo de la peste que asolaba España,
decidió guarecerse en este paraje, en el que se
encontraba un manantial conocido como Fuente
del Chopo. Debido a los estragos de la epidemia se
decidió elegir un Patrón o Patrona para confiarse a
su intercesión. En la elección cuenta la leyenda que,
de manera supraterrenal, acabó imponiéndose
como objeto de la devoción la Virgen de las
Virtudes. El santuario, empezado a construir en esta
época, la segunda mitad del siglo XV, fue declarado
Monumento Histórico Artístico en 1976.
Actualmente el último domingo de agosto se
traslada en romería a la Virgen a la ciudad de Villena
y permanece en ella hasta el día 9 de septiembre.
Nosotros nos dirigimos también a Villena, aunque
no necesariamente en romería, rodeando una
antigua laguna desecada. Hoy en día es, en parte,
terreno de salinas y el paisaje resulta bastante
atractivo entre montañas de sal blanca. La otra parte
corresponde a cultivos de hortalizas como las
zanahorias o frutas de temporada como los
melones, con algunas parcelas dedicadas a la
producción ecológica. Llegamos a Villena tras este
agradable paseo y destacamos, en esta localidad, su
imponente castillo de origen árabe, transformado
posteriormente a lo largo de los siglos y restaurado
en el siglo XX de manera ejemplar. No será el único
castillo que visitaremos durante este trayecto. En
Biar, siguiente población por la que discurre la vía
verde, también encontramos uno declarado Bien de
Interés Cultural. Desde el castillo de Biar emana un
laberinto de calles estrechas y empinadas. Y en la
siguiente localidad, Campo de Mirra, también nos
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