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En 1926, ante la pujanza de la industria alcoyana, se
decidió crear un tren que diera salida a los productos
creados en estas fábricas. El tren de vía estrecha que
iba de Alcoy al Grao de Gandia era insuficiente, por
lo que se decidió crear un tren de vía ancha que
llegara hasta el puerto de Alicante. La tarea era
titánica debido a la escarpada orografía. Se
acondicionó la ruta, se sortearon grandes desniveles
por medio de viaductos y se atravesaron montañas
creando diferentes túneles: obras faraónicas que han
perdurado en el tiempo pese a que nunca se
llegaron a poner las vías en el trazado y, por tanto,
ningún tren llegó a circular. El final de las obras
coincidió con el principio de la Guerra Civil. La
posguerra y sus miserias impidieron que el proyecto
se llegara a concluir y que se tendieran las vías para
poner en marcha este servicio ferroviario, quedando
en el olvido este trazado entre las sierras alicantinas.
Todavía hoy son visibles a los lados de la plataforma
los montones de machaca y piedras para la sujeción
de traviesas y raíles que nunca fueron tendidos. El
trazado ha sido habilitado en dos tramos para el
senderismo y el cicloturismo creándose la vía verde
de Alcoy y la vía verde del Maigmó. En el trayecto
desde Alcoy a Alicante conoceremos, entre otros
lugares, el parque natural del Carrascar de la Font
Roja, el pueblo de Ibi, la espectacular sierra del
Maigmó, la localidad de Tibi y su pantano, la villa de
Agost, San Vicent del Raspeig y, finalmente, la capital
de la provincia: Alicante; un recorrido espectacular
que aúna una impresionante riqueza natural con un
espléndido patrimonio cultural
Desde la ciudad de los
puentes, Alcoy, por los parques
naturales de la serra de Mariola
y de la Font Roja
Nuestra ruta comienza en la ciudad de Alcoy. Dos
hechos marcan el carácter de esta localidad: el
primero, su situación geográfica, y el segundo, haber
sido la ciudad pionera de la Revolución Industrial en
España. Alcoy está encajonada en un valle rodeado
de grandes y bonitas montañas; además, está
atravesada por los ríos Riquer, Benisaidó y Molinar,
afluentes del Serpis, motivo por el que a veces se la
nombra como la ciudad de los puentes. El núcleo
antiguo de Alcoy es heredero del urbanismo que se
desarrolló durante la segunda mitad del siglo XIX y el
principio del siglo XX. Aunque sus calles y casas
pueden estar condicionadas por actuaciones
anteriores el aspecto actual deriva directamente del
hecho de haber sido la ciudad precursora de la
industrialización española. Las industrias, los barrios
obreros y las casas de la burguesía convivieron en un
espacio reducido entre los valles y los ríos.
Visitaremos la ciudad con una profunda emoción si
nunca hemos estado, pues parece imposible que
entre una orografía tan compleja haya prosperado
una ciudad tan hermosa y monumental. Podemos en
Alcoy realizar una ruta para contemplar el poso del
modernismo en la localidad. Los últimos años de la
expansión industrial dejaron en Alcoy un variado
catálogo de muestras arquitectónicas del estilo
modernista. Edificios que se levantaron a la estela del
llamado
stil nouveau
, seña de la burguesía industrial
local, al modo que también se desarrolló, aunque
con mayor fuerza, en Cataluña. La casa del Pavo, el
Círculo Industrial, Monte de Piedad y Caja de Ahorros
de Alcoy, el Conservatorio, el palacete de Albors, El
edificio Bambú, el Centro Cultural y algunas fachadas
de las calles San Lorenzo y Gonzalo Barrachina son
ejemplos de este hecho. Otra de las rutas que
debemos realizar por Alcoy es la denominada La
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