vegetación de chumberas, un cactus que se alza
hasta más allá de los dos metros y especies botánicas
de flora que decoran obras arquitectónicas que han
quedado como muestra de un tiempo histórico
intenso: el faro de 1877, la torre de Sant Josep, del
siglo XVIII, y el más solitario y tranquilo de todos los
cementerios litorales valencianos. Pero es en el fondo
marino donde más sorprende Tabarca: praderas de
posidonia, caballitos de mar, tortugas de mar y
cigalas, además de acantilados y calas.
Tras la visita de uno de los lugares más tranquilos y
serenos del litoral valenciano regresaremos a Santa
Pola para dirigirnos posteriormente al destino que
cerrará este itinerario, Elx. Si vamos en coche lo
haremos por la carretera CV-865, y los que opten por
caminar o ir en bicicleta, pueden elegir un camino
asfaltado que discurre paralelo a dicha carretera, que
permitirá acercarse a lugares tan agradables como las
ermitas de Santa Anna y de Sant Vicent els Bassars,
todo ello a través de un bello paisaje rural.
Llegados a Elx descubriremos que esta ciudad es la
tercera en población de la Comunitat Valenciana, así
como capital de la comarca del Baix Vinalopó. Los
iconos de Elx son varios y diversos: su industria del
calzado, la conocida Dama d'Elx, el Misteri d’Elx, Obra
Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la
Humanidad y, sobre todo, sus más de 200.000
palmeras, que abrazan la ciudad y le han dado parte
de su fama, destacando entre ellas el emblemático
palmeral del Hort del Cura. Todo el conjunto de
palmeras constituye el bosque más meridional y
extenso de Europa de esta especie, motivo por el
que fue declarado Patrimonio de la Humanidad en el
año 2000. En el interior del palmeral encontramos
dos torres vigías medievales, la de los Vaïllos de
Llanos y la de Ressemblanc. En el casco urbano y
alrededores de Elx no hay que perderse la visita al
palacio de Altamira o Alcàsser de la Senyoria, sede
del Museo Arqueológico Municipal Alejandro Ramos
Folques; la basílica barroca de Santa María, del siglo
XVII; la fortaleza árabe de la Calahorra; el
ayuntamiento; los baños árabes en el Convent de la
Mercé; o las numerosas torres de defensa. Todo ello,
sin olvidar las visitas a los restantes siete museos de
la ciudad: el de Baños Árabes, el Escolar de Pusol, el
Centro de Visitantes, el de Arte Contemporáneo, el
de la Festa –dedicado al Misteri d’Elx-, el del Palmeral
y el Paleontológico del Mediterráneo; Cidaris.
En su término podemos pasear por parajes naturales
llenos de cultura. Además del ya citado y visitado
parque natural del Fondo, en primer lugar nos
dirigiremos al yacimiento arqueológico de la Alcudia
de Elx y visitaremos su museo asociado, con restos
desde el Neolítico pasando por las culturas íbera,
romana y musulmana, y lugar de descubrimiento de
la afamada Dama d’Elx. Y ello sin dejar de lado los
mosaicos de las fértiles huertas; su pantano,
construido en 1632; el paraje natural del Clot de
Galvany; las zonas de playas, en torno a l’Altet y La
Marina. En La Marina las playas del Pinet, La Marina-
playa, Les Pesqueres y el Rebollo se encuentran
rodeadas de acogedoras dunas y pinadas. Y para los
que busquen más intimidad nos podemos acercar a
las playas naturistas de los Tussales y el Carabassí.
Ruta 15
De Orihuela a Elx