Por montañas y ermitas
hacia Morella
Nos dirigimos a Xiva de Morella desde Forcall.
En el camino disfrutaremos de la presencia de
singulares montañas en forma de muelas entre
las que destacan la de Roc y la de Garumba,
sin olvidar las tres ermitas de la mare de Déu
de la Consolaciò, integradas en un entorno natural
privilegiado. La pista que remonta el valle del
barranco de Xiva nos lleva hasta el núcleo urbano de
Xiva de Morella. El trayecto es un remanso de paz con
paisajes de gran belleza por la armonía de la
distribución de las actividades tradicionales con sus
masías, sus campos de cereal y los bosques de pinos y
encinas. En un pequeño llano aparece la villa de Xiva
de Morella. Se trata de un encantador pueblo a menos
de diez kilómetros de Morella. Su conjunto urbano
invita a realizar una tranquila visita por el pueblo. Nos
encontramos con un antiguo caserón, del siglo XVII,
que ha sido restaurado tras albergar las Escuelas y la
Casa Consistorial y que en la actualidad acoge un
alojamiento rural, la Fonda de Xiva.
Además debemos acercarnos a la ermita del Roser,
con su original calvario en la puerta de entrada de un
estrecho cañón de materiales calizos.
Nos dirigimos a Morella por una única vía de
automóviles. El itinerario dibuja suaves curvas de
subida entre paisajes de gran fuerza estética con los
muros de piedra, las masías aisladas y el silencio.
En nuestro itinerario, dirección a Morella, una pista a
la derecha nos acerca a las pinturas rupestres de la
masía de Morella la Vella, por un camino de gran
belleza, que atestiguan la presencia del hombre
prehistórico por estas tierras.
Tras un pequeño collado, aparecerá ante nuestros
Consistorial y una casona señorial. Nos dirigimos a
Forcall y en el camino, en el encuentro con el lecho
del río Cantavieja, sorprende el bello puente
medieval de los siglos XIV al XV y la cercana ermita
de Sant Onofre.
Huertas tradicionales nos llevan por caminos llanos y
de armoniosos paisajes hasta la villa de Forcall,
localizada en la original confluencia de tres ríos:
Calders, Cantavieja y Bergantes. Precisamente es la
confluencia de los ríos de la horca que forma de
donde proviene el nombre de la localidad.
Situado en una comarca montañosa, su principal
actividad económica es la agricultura y la ganadería,
como las localidades del interior de la comarca, pero
con el tiempo el turismo de interior ha ido
adquiriendo fuerza y se ha incrementado la oferta de
restauración y hotelera de la zona.
Un gratificante paseo por las recoletas calles de
Forcall nos llevará a la plaza Mayor, del siglo XVI, un
interesante conjunto monumental, tanto por sus
dimensiones como por su estructura porticada y sus
casas palacio entre las que destacan la casa de la Vila,
antiguo almudín y actual ayuntamiento, también
conocida como la casa de les
escaletes
, por la doble
escalera voladiza de su fachada. Casas solariegas
como las de los Fort, Maçaners, Berga y el palacio de
Osset-Miró son algunos de los monumentos civiles
que podemos encontrar en Forcall. Una visita
imprescindible es al Forn de la Vila, del siglo XIII, y que
se dice que es el más antiguo de Europa en
funcionamiento construido en el año 1246.
En nuestra escapada al Forcall podremos también
visitar La Ermita de la Virgen de la Consolación y la
Iglesia Parroquial, con un campanario de cincuenta y
cinco metros de altura.
La presencia de ríos permite que las tierras de Forcall
sean pródigas en fuentes rodeadas por hermosos
parajes. Así en el curso del río Caldes nos
encontramos con la fuente de Santa Ana o de la
salud, la de Felipeta y la Panera, y en el río Cantavieja,
con la fuente de la Vila y los lavaderos.
Ruta 1
De Vilafranca a Vinaròs pasando por Morella